Electrizantemente simpática, es capaz de sacarle una sonrisa a la Esfinge de Gizeh.
De Nuria, sinceramente, no es que yo, personalmente, pueda decir mucho, ya que, dentro del curso, es de las personas con las que menos trato he tenido, pero los lenguaraces a los que he pedido opinión me aseguran que es una buena compañera y una excelente persona.
Me dicen estas lenguas malvadas que tiene buena mano con el diseño gráfico y que el Photoshop se lo maneja de P a P.
Aparte, Nuria también ha sufrido una parte de lo que ha estado aconteciendo estos días de atrás en el curso y su disfraz de Elektra le viene que ni pintado apra defenderse de persecuciones... aunque según nos dicen, esas persecuciones terminarán pronto... si las cosas son como tiene que ser, claro, que teniendo una legislación tan garantista como la que tenemos en este país, igual sale airosa la acosadora y tenemos que sufrirla durante algún tiempo más.
De todos modos, por lo que yo puedo intuir y adivinar desde la otra parte del aula, se puede confiar en ella y con un poco de suerte, incluso Nuria puede ayudarme a sacar un pequeño suspiro en forma de euros, ya que, entre oras MUCHAS cosas, Nuria se dedica a restaurar cosas de bebés y darles un segundo uso.
Y ya para terminar, aquello que no queremos saber de Nuria pero que ella quiere contarnos:
P.- ¿Desde dónde vienes al curso?
R.- Desde el Valle del Kas
P.- Por la mañana, cuando te levantas ¿Qué es lo primero que odias de la rutina?
R.- Despertar a mi hija
P.- ¿Qué has comido hoy?
R.- Sopa y garbanzos
P. ¿Crees que hay vida supuestamente inteligente más allá de la Luna?
R.- No
P.- ¿Pondrías un trabajo, por malo que fuera, por delante del curso si los horarios no son compatibles?
R.- Sí. la necesidad aprieta
P.- ¿Silla negra o de madera?
R.- Negra... of course.
P.- ¿Cerveza o copazo?
R.- Cerveza.
